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Leer a Javier Núñez no sólo es gratificante por su delicadeza en el lenguaje y en sus palabras justas para describir situaciones y sensaciones, sino que es de aquellos escritores que permite la desconexión con el mundo exterior, una vez inserto en su mundo literario. Sus cuentos son cruentos y reales. Cruentos y reales como la vida cotidiana. Cruentos y reales como es, según su último libro, “La feroz belleza del mundo”. Esa dicotomía – ¿podríamos hablar de oxímoron entre “feroz” y “belleza”? – es la que caracteriza su escritura.

Entre los doce cuentos que integran “La feroz belleza del mundo”, por nombrar algunas: hay historias donde un marido se encuentra con el amante de su esposa; una pareja ya divorciada que intenta darse una nueva oportunidad, mientras viven un robo violento en su casa; la historia de una nena que es vendida a un prostíbulo, y fundamentalmente historias de amores terminados, de separaciones tristes – ¿hay posibilidad de que las separaciones no sean devastadoras? – y de esos precisos momentos donde uno sabe que todo se terminó, cuando no hay vuelta atrás.

Entre lo real y lo fantástico

Originalmente, Javier estuvo más cercano a la literatura fantástica. Pero a medida que pasaron sus primeros libros de cuentos, de algún modo se fue distanciando de eso y acercándose a la escritura de cuentos más realistas. “No fue una decisión consciente, sino que a partir de explorar nuevos territorios empezó a interesarme mucho más lo que se cifra en los vínculos humanos. Muchas veces los cuentos donde me acerco al realismo tienen que ver con eso, con cuestiones donde se juegan aspectos del vínculo. En muchos de estos cuentos, aparece la imposibilidad de ese vínculo, la imposibilidad del entendimiento entre dos personas, y están muy presentes intereses que tienen que ver con esa dificultad entre parejas o personas, con la indagación o exploración de lo que se juega en esos aspectos entre dos personas”, cuenta Núñez.

El libro puede saltar de un cuento realista a un cuento fantástico, como es el caso de “Abracadraba” (donde un tío dice ser mago y realizar magia verdadera) Lo que se destaca en ese cuento realmente es la imposibilidad de entenderse con el resto de su familia que lo considera un poco “loco”. Es decir, según palabras del autor: “Hay una especie de línea, que es bastante fina, que tiene que ver con esa fragilidad permanente en el universo”.

Algunos cuentos publicados en el libro, fueron escritos especialmente para diarios y revistas, pero otros son cuentos inéditos que Javier guardaba. El escritor los agrupó en este libro logrando una unidad en el tono y un efecto general, que deja frases resonando por todas partes una vez terminado de leerlo. “Los cuentos obedecen fundamentalmente a querer escribir y a estar buscando qué escribir, pero siempre respondiendo a una búsqueda constante de temas e ideas nuevas, explica el escritor.

Javier Núñez escribe desde adolescente, cuando despertó en él esa vocación a partir de su lectura temprana. Lee desde los ocho o nueve años, y la voracidad en la lectura lo llevó a conocer diversas historias y a desear contar las suyas propias. Actualmente lleva una rutina de escritura únicamente cuando está embarcado en procesos de escritura puntuales, sino puede pasar grandes períodos sin escribir, por falta de tiempo, porque le cuesta acomodarse a los horarios, y aunque antes vivía estos momentos con mucha angustia, ahora intenta mantener la calma, mientras sigue leyendo y encontrando otros espacios de vínculo con la literatura, como es el taller de escritura creativa que dicta. “El taller es un lugar de encuentro con personas con las que compartimos los mismos intereses. Lo que hago o lo que intento hacer es generar un contagio por la pasión que siento por la literatura y por la escritura, brindando las herramientas que puedo reconocer para que las personas la usen en su producción. Creo más en compartir aprendizajes que en “enseñar”, no sólo por las lecturas que las personas traen al taller sino por el trabajo de pensar en el proceso de producción de los textos entre todos”, cuenta.

Como describe la contratapa del libro: “Cacheteadas de realidad repiqueteos en los sentidos. A muchos les gusta que les cuenten historias que tengan ese nudo en la garganta, ese nervio tenso, ese retorcijón estomacal. Y ese alivio por comprobar que dentro de los cuentos, esas vías del caos y el cosmos, persiste un mundo que se parece al que conocemos, y que esa autenticidad nos lleva a pensar inquietamente que puede ser más real que el real”. Es por eso que Núñez cree definitivamente en la feroz belleza del mundo.

Sobre el escritor

Javier Núñez (Rosario, 1976) es un escritor y colaborador de prensa argentino. Publicó los libros de relatos La risa de los pájaros (Ciudad Gótica, 2009), Praga de noche (El ombú bonsái, Argentina, 2013; Sudaquia Editores, New York, 2016) y Tríptico (Eduvim, 2014); y las novelas La doble ausencia (Editorial UV, México, 2013; Eduvim, Argentina, 2014) y Después del fuego (Le pecore nere, 2017). Fue ganador en 2012 del premio Sergio Galindo a Primera Novela, convocado por la Universidad Veracruzana de México, y declarado Escritor Distinguido por el Concejo Municipal de Rosario. Ha sido colaborador en la sección contratapa del diario Rosario/12 y de los suplementos “Más” y “Cultura y Libros” de La Capital. Algunos de sus cuentos han aparecido en revistas y antologías del país y del exterior. La feroz belleza del mundo (Editorial Casagrande, 2017) es su último libro de cuentos.

 

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