Para ir a la “Tierra de Cines” se puede tomar la línea 1 del metro. En la estación, dentro de unas arcadas de piedra, se dejan ver unas bellas pinturas que logran captar las miradas de los transeúntes que esperan ansiosos en el andén. De pronto, el ruido anuncia la llegada del subte. El viaje es muy veloz; las nueve estaciones pasan rápidamente. Al bajar, unas fotos gigantes en los costados de cada carril anticipan todo lo grandioso que hay para ver al salir a la superficie.

Al llegar a la plazoleta, se la ve rodeada de una serie de edificios públicos monumentales como: “La Biblioteca Nacional” (ahora en plena restauración), “El Teatro Municipal”, el “Museo de Bellas Artes” y el “Palacio Pedro Ernesto” donde actualmente está “La Cámara Municipal”. Las construcciones en torno a la explanada son de estilo francés, Beaux Arts (simétrico, con grandes entradas y escalinatas, con tendencia al eclecticismo y un uso sutil de la policromía); símbolo de modernismo presente en la urbe.

Convento Dajuda y los mejores cines de Río

Anteriormente, la mayor obra en la zona era el “Convento Dajuda” (Convento de Ayuda), que sobrevivió a la reforma originaria de principios del Siglo XX, pero fue demolido en 1911 y en su lugar un empresario español, Francisco Serrador, construyó varios inmuebles a los que convirtió en los mejores cines de Río; por esa razón la plaza es conocida como Cinelandia. A partir de 1930 decenas de teatros, discotecas y bares se instalaron en las cercanías, transformando al lugar en uno de los puntos de referencia de la diversión popular.

Hoy siguen funcionando los cines “Palacio” y “Odeon”; éste último fue remodelado en 2015 respetando la fachada y el estilo arquitectónico original; reabrió sus puertas como “Centro Cultural Luiz Severiano Ribeiro”, quien fuera su fundador. La comunicación visual de los cines se inspiró en la Belle Époque, tanto para la ambientación externa como para la interna. Odeon cuenta en el presente con una programación muy diversa: films, shows, ballets, óperas, cursos y eventos culturales. También es sede de festivales y muestras de cines.

Teatro Municipal, centro de todas las miradas

El imponente “Teatro Municipal” es el centro de todas las miradas, su belleza es sublime. Tiene un estilo ecléctico inspirado en “La Ópera de París” de Charles Garnier. Los más grandes artistas brasileños como Visconti, Amoedo y Bernadelli, crearon las pinturas y esculturas que decoran la sala de espectáculos, todo su frente y las áreas de circulación del teatro. En un primer momento, se exhibían obras de Italia y de Francia. En el año 1930 formó su propio cuerpo artístico con orquesta sinfónica, coro y ballet, que continúa manteniendo en la actualidad. Tanto el teatro como el “Museo de Bellas Artes”, con más de 18.000 piezas de pinturas, esculturas y grabados para ver, pueden ser recorridos con visitas guiadas que ofrecen ambos lugares.

En estas cuadras cálidas de adoquines, se concentra gran parte de la vida cultural y política de la maravillosa ciudad brasilera, Río de Janeiro. Al caminar por esta zona, en la que el aire parece estar cargado de arte, mezclado con lo urbano del pasado y del presente, aflora una sensación de pertenencia que demuestra lo mucho que tenemos en común, que nuestras raíces latinas nos unen y nos hacen conmover, también ahí, en el mundo de “Cinelandia”. Es la magia de viajar, “donde quieras encontrarte”.