“El Laberinto de las lunas”, estreno de un documental sobre familias no binarias

Clapps! estuvo en el estreno de “El Laberinto de las Lunas”, documental que cuenta el testimonio de vida de Karla Ojeda y Maira Ramirez, dos travestis que atraviesan la adopción de diferentes formas, y la historia de vida de Gabriela Mansilla, mamá de una niña trans. "El Laberinto de las lunas" cuenta así mismo con la participación de la artista y poeta trans Susy Shock.

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El viernes 22 de noviembre Clapps! asistió al Avant Premier del documental dirigido por Lucrecia Mastrángelo, su tercera película la cual refleja historias sobre la maternidad e infancias trans que hay que visibilizar. La directora agradeció al publico , la presencia de sus tres protagonistas, a su mano derecha y productora Carla Luchini y a todos los que hicieron posible el proyecto y dijo “el documental trata de polemizar sobre la sociedad binaria en la que crecimos” y le dio la palabra a Chiqui González quien describió a la película como bella y comento como aportan a la libertad, a la lucha de demostrar que las personas trans no son “monstruos”, sino que son personas dignas que tienen en claro que los genitales no son lo que le dan identidad, sino las relaciones con los demás.

Si bien estos modelos de familia están sucediendo actualmente en nuestro país, falta que muchas personas asimilen que evoluciono la composición familiar, el respetar, no tener prejuicios y dejar de cuestionar sobre las maneras es las que una persona llega a ser madre o si todas las mujeres deben ser madres.

Superando obstáculos

La proyección del film en principio se haría en el Cine El Cairo a las 20:30, pero en solidaridad con sus trabajadores que reclaman por mejores condiciones, finalmente se pudo ver en el cine Arteón, a pocos metros de su original lugar, en el mismo horario y agregándose otra función par las 22. Podríamos decir que este documental batalló para poder ser visto, no sólo se le presentó el cambio de sala, sino que llevo tres años de trabajo arduo, un año de investigación, un año de rodaje y otro año para recopilar toda la post-producción, edición, procesamiento de imagen y sonido. No se contó con mucho presupuesto pero el resultado fue más que satisfactorio.

Las protagonistas

Maira Soledad Ramírez una travesti de barrio, sin lujos, sin operaciones, es una travesti pobre, honrada y trabajadora que lucha por una vida digna para su familia. Karla Ojeda se define como una trava que no sigue un estereotipo de mujer, ni la figura de mujer que la moda impone, trabaja en un hotel y es militante activa en una agrupación que lucha por los derechos de las travestis.

Estas dos mujeres travestis además de ser amigas tienen un punto en común la adopción y la maternidad, lucharon por no ser respetadas y contenidas en la infancia por la familia y el sistema educativo que la han hecho sentir excluidas, discriminadas y marginadas dentro de la sociedad.

Gabriela Mansilla vive en la ciudad de La Plata y es mamá de Luana la primer niña transgénero que obtuvo su DNI con cambio de identidad, ante el rechazo de la sociedad intenta que la violencia no se enfrente con su hija y demuestra como se planta al decir “tengo una niña con pene” y que el resto se ocupe de procesarlo.

Susy Shock participa desde su lugar de artista trans, poeta y escritora, sus relatos se va entrelazando entre canciones y poemas que reflejan las historias de identidad desde la vida cotidiana de estas tres mujeres.

Un tema que requiere reflexión y debate

La idea de relacionar las infancias trans con la vida adulta de las mujeres travestis es realmente un eje de deconstrucción y construcción constante, los escenarios en los que desarrolla, con imágenes sensibles permite mostrar con naturalidad la realidad de un sector de la sociedad que se percibe como vulnerable y estigmatizado.

Se intenta demostrar como, en muchas oportunidades, los prejuicios, el maltrato y las modas afectan a las personas, que hay gente que se atreve a ser feliz a pesar de una sociedad encasillada en lo binario. Pone en cuestión la idea de la identidad estática para reemplazarla por la idea de multiplicidad y diferencia, exponer que hay diversidad en las familias, que la sexualidad es vivida de otro modo, no exclusivamente para la reproducción, sino para la satisfacción del deseo.

El film refleja como en las escuela se aprende a ser varón o mujer, se aprende a ser heterosexual, no bisexual, homosexual, sino que se deja en claro que a la ley de educación sexual (ESI) le falta plantear la diversidad de los cuerpos, el plasmar que no todas la niñas tienen cabello largo, ni que todos se identifican sexualmente con sus cuerpos, que la construcción es una serie de variables ya sean culturales, sociales y familiares, de los cuales la biológica es una más, y que la identidad no pasa por los genitales. En definitiva, que la vida de un ser humano es un verdadero laberinto que depende de una construcción personal.

La película es educadora, emotiva, divertida y sensible porque todos los que participaron en ella abrieron sus corazones y le aportaron todos los condimentos que la hacen atractiva para ir a verla. Para sus próximas funciones pueden consultar la cartelera del Cine el Cairo. Aunque recién está siendo lanzada al público Rosarino, su directora comentó que tiene planificado para su obra un gran recorrido y tiene el deseo de que se proyecte en Buenos Aires y subtitularla para otros países. Sin dudas una pieza como ésta tiene que ser vista por todos, tanto en nuestro país y a nivel internacional, para visibilizar un hecho social que se está dando en el mundo.