Clapper txt_Nicolás Eliceche_Oct_2018

Para quienes no lo conocen, Federico Bianchini es escritor y periodista quien a lo largo de su carrera ha publicado los libros de crónicas: “Desafiar al cuerpo”, “Cuerpos al Límite”, y “Antártida”. “Personajes Secundarios” es su primer libro de cuentos, publicado en agosto de este año por El bien del sauce edita.

Clappps!_ ¿Cómo te sentiste escribiendo relatos? Sobre todo teniendo en cuenta que venís de la crónica periodística, que por ahí tienen otro tipo de escritura.

Bianchini_ Es un poco relativo eso, porque en realidad yo desde antes de estudiar periodismo escribía cuentos e iba a talleres literarios. En el momento que dije que me interesaba la escritura y de qué manera podía vivir de lo que escribo, vi en el periodismo una forma de camino intermedio y una manera accesible de vivir de la escritura. Es casi imposible vivir de ficción, contadas personas lo hacen. Por eso pensé que el periodismo era una manera, y luego desde la profesión empecé a querer acercarme a la ficción, y por eso el periodismo narrativo. Pero fue casi como una consecuencia una de la otra.

A lo largo de su carrera periodística ha recibido varias distinciones entre las que se pueden nombrar: Premio Nuevas Plumas en 2010 por su trabajo “El hombre que nada” un perfil sobre Rodolfe Fogwill; Premio Don Quijote en Periodismo en 2013 por su crónica “El supremo anfibio”, un perfil de Raul Zaffaroni.

Clapps!_ Los textos que conforman el libro, ¿los escribiste para la ocasión o algunos ya los tenías?

Bianchini_ Siempre escribí cuentos de manera paralela a las crónicas, pero tenía que ver con un registro más personal, no los pensaba para publicar. El que le da nombre al libro, que es “Personajes secundarios”, se publicó en una antología de literatura joven que saco la Bienal de Arte Joven de la Universidad Nacional del Litoral en el 2006, ese creo que fue uno de los primeros. Lo que decidí cuando me puse a armar el libro fue tratar que no fueran un rejunte de cuentos, sino seleccionar algunos que tuvieran un hilo conductor, alguna relación entre sí, determinados ejes que lo recorrieran, y que en la historia pudieras reconocer eso.

Clapps!_ ¿Pensaste toda la diagramación y orden que tenían los relatos a lo largo del libro?

Bianchini_ Me parece que es muy importante que cuando uno hace un texto, yo siempre lo charlo con mis alumnos, no hay un comienzo que este bien o que este mal, lo que hay son decisiones respecto al texto, vos decidís un comienzo en función de que estas decidiendo lo que viene después y que decidís también cual va a ser el final.

Clapps!_ Después el lector abre el libro por la mitad y lee el primer cuento que encuentra…

Bianchini_ Siempre digo que la distancia que hay entre lo que se produce y lo que se recibe, es una especie de abismo insondable donde nadie tiene muy claro que es lo que pasa. Por eso uno trata de hacer en producción lo que puede, y ya después lo que le llega al otro tiene que ver con uno, pero también mucho que ver con el otro.

Clapps!_ ¿Por qué decidiste el nombre de “Personajes Secundarios” para el libro?

Bianchini_ Me parece que reunía varias características. Creo que en todo relato, tanto los personajes secundarios como los principales, se definen en función de donde lo pone el foco que lo mira. Cuando vos elegís que historia vas a contar, estas definiendo cuales son los personajes principales y cuales los secundarios, y si vos modificas ese foco tiene un significante y aparentemente podría no estar, y por ahí pasa a un primer plano. Y eso es lo que subyace en el relato de “Personajes Secundarios”, que es un relato muy breve, en donde un hombre está en un restaurante y le dice al mozo que no va a pagar porque acaba de darse cuenta que está soñando, entonces lo que hace es esperar despertarse para que todo desaparezca, y bueno como el mozo lidia con esa situación.

Clapps!_ ¿Que opinión tenés sobre la lectura hoy en día, teniendo en cuenta la poca concentración a causa de las redes sociales o celulares?

Bianchini_ Hay un autor estadounidense, Nicholas Carr, que escribió un libro que se llama “Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestra mente?”, en donde cuenta que esta interfaz a la que estamos acostumbrados nos produce, no solo la distracción y la economía de la atención sino que de a poco nos van ayudando a desconcentrar cada vez más rápido. Todas esas redes están todo el tiempo tratando de que nosotros no prestemos atención a otra cosa que no sea ello. Entonces es cada vez más difícil por ahí sentarse con un libro, que es como una tecnología que es cada vez más difícil porque necesita más concentración que cualquier otra y es más complejo también. Sin embargo, es algo que gusta el libro y se va seguir leyendo. No estoy muy de acuerdo con eso de que va morir el libro, me parecen que son cosas que no terminan sucediendo, si hay modificaciones que se van complementando.