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René Pérez Joglar, bajo el nombre de su proyecto solista, Residente, venía de presentarse en la capital cordobesa el día anterior y continuaría su gira al día siguiente en la capital Federal. Cerca de las diez de la noche, la banda integrada por siete músicos de distintas nacionalidades subieron a las tablas para comenzar a desplegar una sonoridad multi-étnica. Detrás de ellos, subió el puertoriqueño generando un alto impacto con “Somos anormales”, canción de esta nueva etapa, seguido del “Baile de los pobres” del grupo que lo hizo famoso. Así se daría toda la velada, intercalando hits de ambos proyectos.

Residente, artista hiperactivo que resiste

Una pantalla mega gigante de fondo y en los laterales, con cortes audiovisuales y diseños gráficos perfectamente sincronizados, complementaron a una banda de virtuosos que dejó el espacio central a un artista sumamente carismático e hiperactivo. Se te acalambran los gemelos de solo verlo saltar, porque no para ni un segundo, la arenga es constante y el ritmo hipnotizante, hace imposible que te quedes sin bailar. Es una fiesta en la que hasta se llega armar el típico pogo rockero y al instante siguiente la cosa cambia y todos están abrazando al que está al lado, porque el líder así lo pide.

18 tracks le bastaron al frontman para brindar un show de dos horas, dado que la mayoría de los temas los presentó con un discurso previo. Palabras motivadoras, concientizadoras y llenas de sentimientos, hablando de luchas, igualdad social y teniendo a la palabra “cabrón” como muletilla infaltable. Tan explícita es su guerra verbal contra el capitalismo que, al correr la mirada para verlo desde otra perspectiva, ese palabrerío puede convertirse en demagogia. Demagogia de un artista que da la sensación de tener un océano de luchas; pero a tan sólo un centímetro de profundidad. Esto no quita que la influencia en su público no sea de gran importancia, dado que esa cantidad de reivindicaciones que realiza, cómo la de los pueblos originarios o de los estudiantes, sí cala hondo en sus fans, y de esta forma ellos mismos terminan indagando y nutriéndose de esas luchas.

Residente, hits emblemáticos

Promediando el show comenzaron los hits más emblemáticos “Pal norte”, dedicado a todos los inmigrantes, “atrévete”, el tema que lo catapultó a la fama y luego esa oda a la resistencia de “Latinoamérica”, con la que emociona a tantos. En esos momentos René demuestra porque es la figura máxima del rap en estas partes del continente. Aunque dentro de la cultura hip hop sea criticado, no se puede negar que con Calle 13, él logró que todo mundo de habla hispana se acercara a ese género urbano.

Llegando a la media noche, Residente interpretó la descarada “Sexo”, luego vendrían “No hay nadie como tú” y “El futuro es nuestro”. El último tema del espectáculo llegó y muchos se quedaron esperando el regreso para los bises, pero eso no iba a pasar, “Vamos a portarnos mal” fue la encargada de cerrar, explotando al público que se prendió en una danza desaforada y liberadora. No caben dudas que con lo que si está comprometido Residente, es con hacer disfrutar a su público.