XXY, del “error” biológico al encuentro amoroso

XXY es el nombre de la película dirigida por Lucía Puenzo y protagonizada por Ricardo Darín, Valeria Bertucelli, Inés Efrón, Martín Piroyanski, entre otros. La historia gira en torno a un caso de una persona de 15 años intersex (la “I” final del colectivo LGTBI) que vive junto a su familia en una ciudad del sur de la Argentina. El “Intersex” está relacionado con aquellos cuerpos biológicos que están “entre” la genitalidad masculina/femenina, que no tienen como otros desarrollados sus órganos reproductivos de una manera biológicamente determinada.

Alex, nombre de la ambigüedad

Alex es el nombre de la protagonista (nombre que indudablemente nos coloca en la ambigüedad sobre su género sexual) y es la hija de Kraken (Darín) y Suli (Betucelli). La familia recibe de visita a otro matrimonio amigo, interpretado por Germán Palacios y Carolina Peleritti, quienes tienen a su vez un hijo varón llamado Álvaro. Lo magistral del conflicto narrativo se da en una trama donde una familia que se presenta como “normal” visita a otra que no lo parece, ya que en ella la presencia de este hijo/hija descoloca e incomoda a la mirada normalizadora establecida.

Es nada menor que ese matrimonio “normal” esté integrado por Ramiro (Germán Palacios) quien es un médico cirujano interesado en el caso de Alex. La mirada medicalizante coloca a Alex en el lugar de un objeto de estudio de la medicina; ignorando los sentimientos o la voz de la propia protagonista frente a lo que se presenta como un conflicto desde la singularidad y no como diagnóstico médico de una “enfermedad” biológica.

Escenas de la vida amorosa en la diversidad

La escena que carga con mayor tensión para un espectador medio es sin dudas la que Alex y Álvaro comparten una intimidad en la que queda al descubierto que Alex/ella puede comportarse como “él”, es decir, se muestra una escena sexual donde los roles activo/pasivo se invierten y donde el deseo domina frente a todo prejuicio moral. La situación no queda ahí, y entre estos adolescentes se descubre una suerte de enamoramiento que pone al descubierto que las etiquetas iniciales no tienen sentido y que los hombres/mujeres/mujeres/hombres son libres de sentir del modo de quieran la sexualidad.

La calle, escenario de la diversidad de género

En fin, para aquellos que todavía se horrorizan frente a la imagen de dos chicos o chicas besándose por la calle, o caminan tomados de la mano, Netflix y Spotify no por casualidad lanzaron secciones de películas y canciones que comparten así mismo el queer scan. XXY, película estrenada hace casi 10 años, que tiene una vigencia cada vez mayor y que resulta indispensable para entender en parte cómo se vive la sexualidad en el siglo XXI.

Mirá el trailer oficial de XXY